miércoles, 5 de noviembre de 2008

Calavera Ana Laura


Llegando a los separos sentí que la calaca se me aparecía,

pues después de tremendos madrazos pase una noche muy fría,

con tremendos jalones de cabello me despertaron los judiciales aquellos,

yo les dije, no me vayan a poner otra madrina porque se las verán con la catrina,

a lo que el comandante contestó, seño por usted ya me pagaron,

ya sabemos que somos marranos aunque se queje con derechos humanos,

desplegados en el periódico pagaban y todos los chismosos me inculpaban,

yo solo pedía que a los culpables agarraran,

no importando que sobre la huesuda pasaran,

encerrada ya un mes llevo aquí en el CERESO,

allá afuera familiares, amigos y alumnos me esperan ya de regreso.


jueves, 30 de octubre de 2008

Procuraduría General de Justicia del Estado de Tlaxcala


El día domingo 21 de septiembre Ana Laura Montero Ocampo, activista pro-indígena, de 27 años, cantante y profesora de danza y lengua nahuatl de reconocida trayectoria en las comunidades autóctonas de Tlaxcala, fue puesta a disposición del Ministerio Público de Apizaco y luego trasladada a las oficinas de la Procuraduría General de Justicia del estado de Tlaxcala.

Ella, junto con su esposo, el Doctor en Ciencias Políticas y Sociales, Ignacio Pérez Barragán de 34 años, nahuatlato y profesor en la Universidad Autónoma de la ciudad de México y la UNAM fueron consignados como sospechosos del homicidio de la profesora Emma Barragán Rodríguez de 70 años, madre del Doctor Ignacio.

Los jóvenes profesores declararon que el día del homicidio, alrededor de las nueve de la mañana, tres personas, un hombre y dos mujeres habían atacado a Ana Laura Montero Ocampo y que en el momento en que ella pudo pedir auxilio a su marido los atacantes huyeron, por lo que no fueron siquiera testigos presenciales de dicho homicidio.

Decidieron entonces, avisar inmediatamente a la policía sobre el suceso y a los hermanos del profesor, que viven en el estado de México. Sin embargo, la policía estatal decidió detener a los profesores bajo la concertación de una falsa acusación por consigna de los hermanos del Doctor Ignacio.

Ana Laura Montero Ocampo, injustamente acusada tanto por policías como por familiares del Doctor Ignacio, fue puesta a disposición de las autoridades de Tlaxcala, bajo la acusación sin fundamentos, de ser la autora material del homicidio de su suegra. Hasta el día de hoy, no existen pruebas fehacientes en el expediente del caso.

Este es un claro ejemplo de la falta de profesionalismo en los procesos de investigación penal que existen, no sólo en el Estado de Tlaxcala, sino en todo nuestro país.

Ana Laura Montero Ocampo ha sido victima de la corrupción que aqueja a todo nuestro sistema de procuración e impartición de justicia. Sufrió violaciones graves a sus derechos humanos en todo el proceso.

Además, existen varias inconsistencia en las declaraciones de la inculpada, primero ella hace una narración de los hechos, ésta declaración es conocida como primera declaración de hechos, en los que la inculpada narra la situación tal cual la vivió. Posteriormente, en una segunda declaración realizada en el MP de Apizaco, la inculpada supuestamente narra la forma en la que asesinó a la hoy occisa, y finalmente hay una tercera declaración en la que Ana Laura se deslinda de las declaraciones realizadas en el MP, argumentando que éstas fueron realizadas bajo tortura, lo cual puso en riesgo su derecho a la vida y a su integridad.